Desinfectar bien oficinas y hogares es una de las formas más sencillas de reducir los contagios de resfriados, gripe o gastroenteritis. Pero desinfectar no es pasar un trapo con el primer producto que tengamos a mano: hay que elegir un desinfectante adecuado, usarlo como indica la etiqueta y centrarse en las superficies que más se tocan. En esta guía te explicamos cómo hacerlo de forma eficaz y segura, tanto en la oficina como en casa.
Primero limpiar, después desinfectar
Limpiar y desinfectar no son lo mismo. Limpiar es quitar la suciedad, el polvo y la grasa con agua y detergente. Desinfectar es eliminar los microorganismos que quedan en la superficie con un producto desinfectante.
El orden importa: la suciedad protege a virus y bacterias y reduce la eficacia del desinfectante. Por eso, primero se limpia y después se desinfecta. En la mayoría de superficies de una casa basta con una buena limpieza; la desinfección se reserva para las zonas de más riesgo, que verás más abajo.
Elige un desinfectante autorizado
En España, los desinfectantes son productos biocidas y tienen que estar autorizados por el Ministerio de Sanidad. Antes de comprar uno, fíjate en tres cosas de la etiqueta:
- El número de registro. Todo desinfectante autorizado lo lleva impreso. Si no aparece, el producto puede limpiar, pero no está garantizado que desinfecte.
- Frente a qué actúa. Puede ser bactericida, fungicida o virucida. Si lo que te preocupa son los virus, busca que sea virucida según la norma UNE-EN 14476. Sanidad publica un listado de los virucidas autorizados.
- Quién puede usarlo. Algunos productos son solo para uso profesional. En casa, usa los autorizados para el público en general.
Úsalo bien: dilución, tiempo y seguridad
Un buen desinfectante mal usado apenas sirve. Ten en cuenta estos puntos:
- Respeta la dilución. Ni más producto «para que desinfecte más» ni menos para ahorrar: la dosis de la etiqueta es la que se ha comprobado que funciona.
- Deja actuar el producto. Cada desinfectante necesita un tiempo de contacto, que también viene en la etiqueta. Si secas la superficie enseguida, no le da tiempo a hacer efecto.
- Usa bayetas limpias y cámbialas a menudo: una bayeta sucia lleva los gérmenes de una superficie a otra. Lo ideal es usar bayetas de colores distintos para el baño y para la cocina o las mesas.
- Protégete. Usa guantes y ventila la estancia mientras desinfectas.
Qué desinfectar y cada cuánto
No hace falta desinfectarlo todo todos los días. Lo importante son las superficies que toca mucha gente y las que están en contacto con alimentos crudos o con el baño.
En la oficina, las zonas clave son los pomos y manillas de las puertas, los interruptores, los botones del ascensor, las mesas compartidas y las de la sala de reuniones, los teléfonos, teclados y ratones, las impresoras, y los grifos y cisternas de los aseos. Los empleados y las visitas las tocan varias veces al día, así que es donde más fácil se transmiten virus y bacterias.
En casa, presta atención a la cocina (encimeras, tablas de cortar, fregadero y tiradores de la nevera), al baño (inodoro, lavabo y grifos) y a los objetos que se tocan a todas horas, como los mandos a distancia o el móvil.
| Superficie | Oficina | Casa |
|---|---|---|
| Pomos, manillas e interruptores | A diario | Una vez por semana |
| Mesas, teclados, ratones y teléfonos | A diario, sobre todo si son compartidos | Una vez por semana |
| Aseos: inodoros, lavabos y grifos | A diario | Una o dos veces por semana |
| Encimeras y tablas de cortar | A diario en la zona de office | Después de preparar carne, pescado o huevos crudos |
| Botones del ascensor y zonas comunes | A diario, o varias veces al día si hay mucho tránsito | Se encarga la limpieza de la comunidad |
Si en casa hay alguien enfermo, desinfecta a diario lo que más toca: pomos, grifos, mandos y el baño que usa.
Ventila a diario
En lugares cerrados, una buena ventilación es esencial para reducir la concentración de virus y otros microorganismos en el aire. Abrir las ventanas al menos 10-15 minutos al día es una práctica sencilla que mejora la calidad del aire; si puedes, abre ventanas de lados opuestos para que corra el aire.
Es especialmente importante en oficinas, donde varias personas comparten el mismo espacio durante muchas horas. Allí conviene ventilar varias veces a lo largo de la jornada y mantener al día la revisión de los filtros de la climatización.
Cuándo conviene una empresa de limpieza profesional
En casa, con estos consejos y los productos adecuados es suficiente. En cambio, en oficinas, locales y comunidades de propietarios, por donde pasan muchas personas cada día, una empresa de limpieza profesional garantiza que la desinfección se haga con la frecuencia, los productos y el método adecuados, sin depender de que alguien se acuerde.
En Limpiezas Castellón trabajamos con productos profesionales y con personal formado que sabe qué zonas necesitan más atención en cada espacio. Adaptamos la limpieza y la desinfección a tu oficina o a tu comunidad de propietarios, para que tú no tengas que preocuparte de nada.
En definitiva, desinfectar de forma adecuada no solo contribuye a la salud y el bienestar de las personas, sino que también reduce el riesgo de contagios en el trabajo y en casa. Si tienes una oficina, un local o una comunidad en Castellón y buscas una desinfección eficaz y profesional, llámanos al +34 964 900 046 o escríbenos a correo@limpiezascastellon.es. ¡No lo dejes para después!
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre limpiar y desinfectar?
Limpiar es quitar la suciedad con agua y detergente. Desinfectar es eliminar los microorganismos que quedan con un producto desinfectante. Primero hay que limpiar, porque la suciedad reduce la eficacia del desinfectante.
¿Cómo se diluye la lejía para desinfectar superficies?
Durante la pandemia, el Ministerio de Sanidad recomendaba una dilución 1:50 de una lejía de 40-50 gramos de cloro por litro, es decir, unos 20 ml de lejía por cada litro de agua. Prepárala con agua fría justo antes de usarla y no la mezcles nunca con amoniaco, salfumán, vinagre ni otros productos.
¿Cada cuánto hay que desinfectar una oficina?
Las superficies que toca mucha gente, como pomos, interruptores, mesas compartidas, teléfonos y aseos, conviene desinfectarlas a diario. El resto se puede incluir en una limpieza a fondo semanal.